Posteado por: alfayate | enero 29, 2009

La Crónica de Leodegundo

Varios álbumes de la Crónica de Leodegundo

Varios álbumes de la Crónica de Leodegundo

ACTUALIZACIÓN: Recientemente, la Universidad de las Islas Baleares, ha reeditado “La Crónica de Leodegundo” en castellano. Está previsto que sean 5 volúmenes, cada uno de los cuales reunirá entre 5 y 6 de los álbumes originales. En el momento de escribir estas líneas, el primer volumen, “El Cantar de Liuva [711-772 DC]” ya ha visto la luz y parece ser que, en breve, lo hará el segundo, “El Cantar de Teudán (I) [772-800 DC]”, siguiendo así la división de la obra en “cantares”, originalmente establecida por el autor (véase más abajo). La ficha técnica es:

La Crónica de Leodegundo
Autor: Gaspar Meana González
Cubierta: Gaspar Meana González
Diseño y maquetación: Christian Bonet Suñer
Textos de introducción: Faustino Rodríguez Arbesú y Gaspar Meana González
Editorial: Edicions UIB
Cas Jai. Campus universitari. Cra. de Valldemossa Km 7.5, 07122 Palma (Illes Balears)
http://edicions.uib.es
Impresión: Gráficas Planisi S.A.
ISBN: 978-84-8384-240-9

Esto, sin duda, son muy buenas noticias, ya que por fin ve la luz la tan justa y necesaria reedición de La Crónica en castellano; imprescindible para que pudiera tener una difusión decente y una oportunidad de éxito de público y perduración en el tiempo, cosas ambas que desde aquí le deseamos fervientemente.

Respecto al contenido en sí, salvando la “traducción” (ya que originalmente estaba escrita en castellano y se editó en asturiano), no hay mucho más que añadir, salvo alguna pequeña consideración que comentaremos más adelante. Valga pues, el texto escrito en su día para presentar la obra y que sigue a continuación.

Hoy quiero hablar de “La Crónica de Legodegundo”, de Gaspar Meana. Se trata de una colección de 25 álbumes de cómic en formato A4 y en blanco y negro, de 48 páginas cada uno, escritos entre 1991 y 2006. Vaya por delante que está en asturiano, pero esto no debería representar un obstáculo, ya que puedo asegurar por propia experiencia que cualquier castellanoparlante puede entenderlos sin mayor problema, salvo quizá algunas palabras sueltas. La ficha técnica de la obra es:

La Crónica de Leodegundo
Autor: Gaspar Meana González
Cubierta y diseño: Gaspar Meana González
Traducción al asturiano: Xesús González Rato, Antón García, Xuan Bello, Pablo Antón Marín, Xilberto Llano, Carlos González Espina
Editorial: Libros del Pexe S.L.
c/ San Bernardo, 22 3º d, 33201 Gijón.
985-09-83-42
pexe@telecable.es
ISBN: 84-96117-70-7

Se trata de un cómic histórico ambientado en la Alta Edad Media y de tono realista (aunque con incursiones en el mundo mágico-onírico, muy bien tratadas, que se insertan sin mayores problemas en el tono general de la narración). Hará las delicias de cualquier aficionado al género, porque es bueno, muy bueno, a mi entender está al nivel, sino por encima incluso, de clásicos como “Las Torres de Bois-Maury” de Hermann o “Las 7 vidas del Gavilán” de Cothias y Juillard. Y a los que les guste la Historia, disfrutarán como enanos: decir que es el cómic (sin distinción de géneros o épocas) más riguroso históricamente hablando que escribirse y dibujarse pueda, tal vez suene exagerado, pero en este caso es quedarse corto; pero ya nos extenderemos más adelante sobre este punto, porque la cosa tiene miga… Y a los que en principio no les atraiga ni lo uno ni lo otro, bien merece que le den una oportunidad, porque como toda gran obra, ésta tiene vida por sí misma y los personajes y su historia (ahora con minúsculas) tienen alma y entidad propia, y van mucho más allá de ser meras marionetas en un escenario grandioso o simples desarrollos de tópicos y caminos trillados. Esta es sin duda una de esas obras con las que se puede aprender Historia a la vez que nos divertimos o simplemente no aprender demasiado pero pasar un rato agradable.

Viñeta de la Crónica de Leodegundo

Alfonso II ofrece la Cruz de los Angeles a la Catedral de San Salvador de Oviedo

La historia nos cuenta una saga familiar: en el siglo X, un monje asturiano llamado Leodegundo, escribe una crónica sobre las vicisitudes de sus antepasados a lo largo de doscientos años, comenzando por el noble godo Liuva y terminando por él mismo. Crónica que también lo es del Reino de Asturias, debido a la estrecha vinculación de su familia con los principales acontecimientos y personajes históricos de su tiempo. Las aventuras de Liuva y sus descendientes nos llevarán por toda la Hispania antigua, Al-Andalus, el Reino de Asturias, pero también por el Imperio Carolingio, la Roma de los Papas y Oriente Próximo, (Imperio Bizantino y los Califatos Omeya y Abbasí) hasta las lejanas Bizancio y Bagdad. La serie se estructura en varios ciclos (o “cantares”) según quién sea el personaje principal; así tenemos “El Cantar de Liuva” (6 volúmenes), “El Cantar de Teudán” (8 volúmenes), nieto de Liuva y bisabuelo del narrador Leodegundo, y “El Cantar de Piniol” (10 volúmenes), hermano de Teudán; más un epílogo en el que el narrador nos cuenta los hechos históricos que el vivió directamente.

Aunque el dibujo (teniendo en cuenta de las limitaciones del blanco y negro) es excelente, sin duda el punto fuerte de la saga es su guión y ambientación. Esta es sencillamente apabullante, minuciosa, muy documentada y a la vez transparente: al que no le interese el marco histórico, podrá centrarse tranquilamente en las aventuras de los personajes sin tener que asistir a una clase de Historia; y al que le interese, podrá sumergirse en un mar de datos, desde los acontecimientos más generales a los más específicos, los monumentos y el equipamiento militar, las costumbres y las creencias… Por poner un ejemplo significativo: en un momento dado se nos muestra una panorámica de la ciudad de Córdoba y en un primer plano aparecen un anciano, un cerdo y un perro crucificados. Narrativamente no tienen más función que la que podría tener un árbol del paisaje, así que uno puede pensar que se trata de una “excentricidad” del dibujante y centrarse en la historia; pero el que sienta curiosidad, puede averiguar que esta escena grotesca es estrictamente histórica: tras la conquista del Reino Godo, los musulmanes se enzarzan a su vez en sucesivas contiendas civiles; los gobernadores del recién creado Emirato de Córdoba se suceden rápidamente, no siempre de forma pacífica. El anciano que vemos es uno de ellos, derrotado y ejecutado por su sucesor de la forma más ignominiosa posible para un musulmán de la época: crucificado entre un cerdo y un perro (ambos animales considerados impuros en el Islam).

Viñeta de La Crónica de Leodegundo

Hixam I en la mezquita de Córdoba

Esto nos lleva a la visión de la época que nos propone la obra, una visión libre de todo maniqueísmo y triunfalismo, alejada de cualquier simplificación y manipulación interesada, no sólo posterior sino también de las contemporáneas a la época en que transcurren los hechos. No en vano, el personaje narrador escribe su crónica como un acto de reparación frente a los “olvidos” convenientes y los “recuerdos” arbitrarios y alterados, (cuando no directamente mentiras) de las crónicas oficiales. Esto, la sangre y el sufrimiento humanos que se ocultan bajo una línea de la Historia, la complejidad, sutileza y ambigüedad de unos hechos y seres condenados al olvido o peor, a encajar en un mundo en blanco y negro, a reencarnarse en monigotes de una sola pieza al servicio de los intereses del poder de turno, llega a convertirse en uno (sino el principal) de los “leitmotiv” de la obra y lo que la conecta directamente con el mundo actual.

Así los que conozcan la Historia como un folletín de buenos contra malos, un choque de dogmas irreconciliables (o como se dice hoy en día, “de civilizaciones”), una sucesión de hechos que por motivos divinos o humanos, conducen inexorablemente a nuestro presente, una mera confirmación de nuestras ideas o prejuicios actuales… tal vez se sorprendan de la visión que aquí se muestra: un drama y unos intérpretes que no sólo no fueron tal y como nos los contaron, sino que pudieron haber sido de cualquier otra manera, que no actuaron siguiendo un guión sino afrontando como pudieron las situaciones que se les presentaron según sus propios impulsos, capacidades y personalidad. Un mismo personaje puede ser a la vez generoso, leal, cruel y ambicioso, puede encontrarse luchando en bandos aparentemente opuestos a lo largo de su vida, tener un objetivo y un ideal y perderlo o cambiarlo, perdonar y guardar rencor, querer a quienes fueron sus enemigos o traicionar a quienes una vez amó.

Vista de la ciudad de Bizancio desde el puerto.

Vista de la ciudad de Bizancio desde el puerto.

Esto mismo puede aplicarse a la Historia en general, y así lejos de convertirse en un corsé incómodo y rígido que otros autores evitan escapando de cualquier referencia cronológica o acontecimiento demasiado concreto, Gaspar Meana la usa como vestido ideal para su trama y personajes, hasta a llegar a fundirlos con ella. Efectivamente, a poco que uno rasque, la aparentemente monolítica Historia, revela un tejido vivo, ambiguo y cambiante y aquí llega la que tal vez sea la característica más sorprendente y singular de la “Crónica”: Normalmente se suelen pillar gazapos o meteduras de pata en cualquier obra artística de ambientación histórica, ya sea ésta una película, libro o cómic; éste debe ser el primer caso (al menos en un cómic y que yo conozca) en el que ocurre a la inversa: la obra histórica refleja gazapos o errores en la Historia oficial.

Me explico: no me refiero a un mero cuestionamiento hipotético, basado en indicios dudosos o en la fértil imaginación del autor y tampoco a simplemente reflejar o adaptar teorías más o menos conocidas y ya expuestas por otros. En este caso y de una forma rigurosa, razonadamente, basándose en fuentes y datos históricos, (vamos de una forma que podríamos calificar casi como de “académica”) el autor propone una visión distinta de ciertos puntos importantes en la historia del Reino de Asturias y es además el primero en hacerlo, adelantándose a cualquier investigador o estudioso del tema. Esto, aunque facilitado por lo remoto y escasamente conocido de los acontecimientos (existen pocas fuentes y con muchas lagunas), sólo es posible gracias al enciclopédico conocimiento histórico del autor, la magnitud de la obra acometida y su empeño en hacerla lo más rigurosamente posible, lo que le llevó a consultar infinidad de referencias a lo largo de un periodo dilatado de tiempo, con el resultado de cuestionarse progresivamente la validez de ciertos hitos de la historia del Reino de Asturias que hasta ahora estaban fuera de toda duda. Evidentemente esto no puede hacerse en un cómic puro y duro, así que en sucesivos álbumes han ido apareciendo anexos de texto de varias páginas en las que el autor profundiza y explica las razones que le llevaron a esto, e incluso promete publicar un ensayo con todas las de la ley sobre el asunto. También hay que decir que el autor mantiene su humildad, reconociéndose como simple aficionado y no profesional y aceptando que corre un riesgo importante y que pudiera estar equivocado y arrojando, eso sí, el guante a los historiadores académicos para que dictaminen sobre la cuestión. Y parece ser que alguno lo ha recogido, al menos parcialmente, aunque el tema está aún lejos de ser abordado en condiciones.

Respecto a la edición en castellano, la única novedad reseñable en el primer volúmen (más allá de la curiosidad de ver cómo se traducen ciertas expresiones y los posibles gazapos que se puedan cometer) es un pequeño cambio en la historia marco de La Crónica, que puede tener su importancia, especialmente en el epílogo. Veamos: como decíamos, la historia es contada por el monje Leodegundo, que es quien supuestamente va escribiendo la crónica. En la edición original, Leodegundo empieza su trabajo en el 960, mientras que en la edición de UIB pone que es el 912. Esto podría parecer una simple errata sino fuera porque más adelante se sustituye la mención que hace el propio Leodegundo sobre la reciente muerte del rey Ordoño IV (lo cual cuadra con la fecha de 960) por la del rey Alfonso III (que cuadra con la segunda). Dado que en el último álbum se narran los hechos de los que Leodegundo fue testigo en su juventud, teniendo éstos lugar poco antes de la muerte de Alfonso III, si se mantiene la nueva datación el personaje del joven Leodegundo ya no puede ser el mismo que el viejo monje. Tengo curiosidad por ver cómo se desface el entuerto en la nueva edición, suponiendo que no sea, efectivamente, una errata que se ha salido de madre.

En el segundo volumen, se introducen algunos cambios notables respecto a la edición original, destacando los abundantes y excelentes apéndices (más una introducción general) que Gaspar pone al final de cada tomo, el añadido de algunas páginas en la historia del exilio de Alfonso II (que, a mi entender, la benefician, dando un poco más de profundidad al personaje y explicando mejor los hechos. Lástima que el estilo del trazo no se mantenga similar al resto y “cante” bastante) y por último, un cambio, tal vez menor en la Crónica, pero no en la perspectiva histórica, ya que Gaspar hace ahora a Ramiro sobrino (y no primo) de Alfonso y le supone apenas recién nacido cuando éste recupera su trono.

En resumen pues, una obra excelente, que aunque también tiene sus puntos flacos e imperfecciones, éstas se quedan en nada ante la magnitud de los logros, producto además del esfuerzo titánico y (casi) solitario de su autor. Una obra que apasionará a los interesados en descubrir cómo, en definitiva, la Historia siempre supera a la ficción.

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Responses

  1. Me parece mentira lo que ha tenido que pasar el autor de este cómic tan bueno para hacer pública su obra, que no haya sido, por ejemplo, “Norma comics”, la encargada de editarla en castellano, y de paso haber publicado la obra con las planchas coloreadas. En mi opinión eso demuestra la miopía de esa editorial en algunas ocasiones. Norma comics suele publicar buenos cómics pero también alguna que otra morcilla, perdieron una oportunidad de oro, en este caso concreto, habiendo podido ellos publicar este cómic. Esa editorial parece ser que no te hace ni puñetero caso si no te llamas Bourgeon, Hermann o Moebius. Nadie es profeta en su tierra y menos en España. En todo caso agradecer a la Universidad de Baleares por su buen tino. Universidad de Baleares 10 Norma comics 0.

  2. El volumen 3 de la edición en español de La crónica ya ha salido de imprenta. Estas navidades estará a la venta.

    • Gracias por el aviso Florentino. Estaremos atentos para pedírselo a los reyes (godos)

  3. Hola, me faltan tres números (21,23 y 25) para acabar la colección de “La crónica de Leodegundo”, me gustaría saber como podría conseguirlos y el precio de cada uno.
    Xuacu.

    • Prueba en La Palma, en Oviedo
      Y, sinó, tendrás que esperar a la edición en Castellano que prepara L’Universitat des Illes Ballears…, por cierto, ¿alguien sabe el estado de dicha empresa?, porque quiero comprar una para mí y otra para regalar (u otras dos…)
      Saludos!

  4. La obra se va a editar en castellano (cinco volúmenes) por parte del servicio de publicaciones de la Universitat de les Illes Balears.
    ¡Saludos!
    Joan

    • Sí, la noticia la ha publicado LNE el pasado domingo día 3 de febrero. Una gran noticia, que muchos esperábamos. Yo me quedo con mi edición en Asturiano, que ya me he acostumbrado y me ha venido muy bien. Pero por ejemplo, para regalar a los que no tengan nuestras aficiones eruditas, y a los que sin embargo les encanta la obra…
      Además, quién sabe qué insospechadas puertas pueden abrirse con la previsible gran difusión que alcanzará en Castellano. Tal vez incluso llegue a saga cinematográfica. Eso sí que sería magnífico. Un espaldarazo para Asturias entera.

      Saludos a todos.

  5. Hola a todos.

    Muchas gracias por vuestros comentarios. El éxito artístico (y yo añadiría que hasta didáctico e incluso académico, respecto a lo que de investigación histórica tiene) ya nadie va a ser quien a quitárselo a esta obra de Gaspar Meana; por desgracia, el éxito de público y la perduración física de La Crónica en el tiempo, ya es harina de otro costal. Al igual que hace el mismo autor en el epílogo, me siento un tanto pesimista respecto a este punto… A no ser que haya una reedición/redifusión de la obra en castellano (ya sea en formato papel o digital) es ilusorio pensar que dentro de unos años alguien (excepto tal vez un puñado de aficionados al cómic histórico) vaya a conocerla fuera de Asturias (y dentro, no muchos más, me temo). Sin embargo, quiero mantener un rayo de esperanza y pensar que la vida da muchas vueltas y no sería ésta la primera vez que se redescubre una obra injustamente olvidada, aunque fuese con décadas de retraso….

    Independientemente de la difusión que podamos hacer los simples aficionados, tal vez queden puertas a las que llamar. De todas formas, sigo pensando que (hasta donde yo puedo ver) el camino adelante pasa por la traducción al castellano, la edición en formato digital y su difusión por internet. Pero éste sería un proyecto cuya iniciativa debería partir del propio autor, claro está, aunque luego pudiera contar con colaboradores para los siguientes pasos.

    (Para terminar una anécdota: hoy he visto el nº de visitas acumuladas de esta entrada y está en 845. Curioso.)

  6. POr último, añadir que lo más importante de la obra, para mí -y creo que apra otros muchos-,es la concepción Intrahistórica de la obra: narra el iter de los acontecimientos desde diversos puntos de vista, no necesariamente unilaterales, aunque sí selectivamente según conviene al rigor y veracidad descriptiva de los acontecimientos narrados y/o reproducidos, de modo que se consigue una comprensión muy ajustada de dichos acontecimientos. Y debe constar muy especialmente que todo ello es obra de un solo individuo, dotado de un singular talento para acometer la tarea de tal acción narrativa, a la par que del justo criterio para realizarla de manera ponderada y creible.

  7. Es la obra magna del cómic asturiano y por ende la mejor obra de género histórico que yo conozco del comic español. Es de lejos la obra mejor documentada. Yo aprendí más Historia del reino de Asturias leyendo la Crónica que los libros. Conocía la Historia, claro está, porque la había leído, pero la Crónica me hizo verla más nítida e interpretarla mejor.
    Al mismo tiempo, es la mayor injusticia que conozco: una obra de estas características, y de esta callidad, en relación a la difusión que tuvo. Hasta ahora, Gaspar no recibió compensación ni de una mínina parte del esfuerzo que le conllevó su producción.
    Todo amante del cómic en España debería conoce esta obra. Quién no la conozca se llevará sin duda una gran sorpresa en cuanto se deje navegar por sus páginas. Y debería ser lectura obligatoria recomendada en todas las clases de Historia, al menos en Asturias.

    • Hola Neto,

      Soy PAco Borge, creador y administrador de “mirabilia ovetensia”, admirador también de Gaspar, y amigo personal de él desde hace bastantes años, aunque ya hace un montón que no le veo. Desde luego para mí la obra ha sido realmente inspiradora, y me da fuerzas aún, cuando éstas me fallan, para seguir adelante con mi propia tarea. Parece que vamos siendo unos cuantos ya, los unidos por este tema. ¡Qué pena no seamos capaces de llevar adelante la obra para que alcance su justa valoración y difusión.
      En fin, que encantado de leérte,
      y un fuerte abrazo.

  8. Hace más de 10 años, en el libro La Historieta Asturiana, escribí en relación a esta serie: “Obra maestra que perdurará en el tiempo, que engrandecerá con su difusión a este medio de expresión, a este Arte… Obra magna que dejará sin aliento a quienes la conozcan”.

  9. Felicidades por el comentario a la obra,

    Nítido y preciso, encomiásticamente justo. Yo también siento admiración por la magna obra de Gaspar.

    Desde luego, merece, además de una tradución al castelano que permita su justa difusión por toda la península, aún más, una serie de televisión, o saga cinematográfica, que tal vez le harían más justicia.

    De nuevo felicidades, y un saludo.

    F. Borge

    • Hola Francisco.

      Gracias por los elogios. Me alegro de que te haya gustado y me alegro aún más de que haya gente que conozca y aprecia la obra de Gaspar y que se preocupe en general de difundir el conocimiento de la historia y el amor hacia lo que nos han legado los que nos precedieron, sin juicios de valor, manipulaciones interesadas, odio y división en “buenos y malos”…. que creo que es, precisamente, la esencia y lo mejor de la obra de Gaspar, que no sólo nos enseña historia, sino a comprender y aceptar la diversidad y complejidad del pasado y por tanto, también del presente.

      Sobre la difusión, la verdad, lo veo difícil…. yo intento poner mi granito de arena, pero… Lo más realista es la traducción al castellano, pero según parece, Gaspar (con buen criterio, creo) ha rechazado las ofertas que ha tenido hasta la fecha, porque no garantizaban la publicación de la obra entera. Yo creo que al final, si se hace algo, será a través de la Red y de forma un tanto “amateur”; creo que con una licencia tipo Creative Commons o similar se podría usar la gran capacidad de difusión de la Red…. es una idea, pero en último término depende de Gaspar.


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