Posteado por: alfayate | Noviembre 7, 2009

Formación empresarial

Iniciamos hoy aquí una sección humorística “copipegando” con el permiso de su autor (que desea permanecer en el anonimato) unas parodias sobre el mundo laboral en forma de ficticios cursos de formación. Seguramente más de uno y una se sentirán identificados. Cualquier parecido con la realidad….


PLANIFICACIÓN IMPROVISADA

Aprenderemos a planificar el trabajo de nuestra área de competencias según las nuevas prioridades de la empresa para, acto seguido, volver a planificarlo todo porque las prioridades de la empresa han vuelto a cambiar. Y todo ello mientras sacamos adelante nuestro trabajo del día a día.

El curso incluye el módulo: “Técnicas de relajación Zen”

Interesados/as enviar un mail indicando en el asunto: “Estoy al borde del ataque de nervios”


PRESENTACIONES SOBRE TEMAS QUE NO TIENES NI PUTA IDEA

Muy indicado para hacer coloquios de seguridad, vender acciones, dar formación de segunda mano, auditorias, etc.

El curso incluye el módulo: “Uso abusivo del power point”

Interesados/as enviar un mail indicando en el campo asunto: “No tengo ni puta idea”


TERMODINÁMICA LABORAL

El objeto del curso es comprender que nuestra situación laboral no es arbitraria, si no que tiene una base científica indiscutible.

Temario:

  • Primera Ley de la Termodinámica Laboral: “El trabajo se reproduce por sí solo y no se acaba jamás”.
  • Segunda Ley de la Termodinámica Laboral: “Da igual que el sistema sea cerrado, el trabajo entrará en tu oficina para no salir jamás”.
  • Tercera Ley de la Termodinámica Laboral: “La entropía y el trabajo crecen hasta el infinito (y más allá)”.

El curso se completa con una conferencia magistral a cargo de un prestigioso psicólogo (por determinar) a ser posible argentino, titulada: “Sí, ese trabajo también te corresponde a ti; aceptalo pibe”

Interesados/as enviar un mail indicando en el asunto: “Entre las 20:38 y las 20:40 todavía me queda un hueco libre para trabajar más”.


Como complemento a la serie de cursos sobre “Mejora de las competencias profesionales”, el centro de formación ofrece el curso de:
TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN INTERNA

Temario:

  1. Introducción.
  2. Técnicas de comunicación interna más usadas
    • La comunicación implícita: Cómo distinguir cuando una frase, gesto, expresión, comentario o acto significa “Tienes que hacer este trabajo”.
    • La comunicación tácita: Cómo distinguir cuando la ausencia absoluta de frase, gesto, expresión, comentario y acto significa “Tienes que hacer este trabajo”.
  3. Módulo de formación en “lectura entre líneas”.
  4. Sistemas de transmisión de información más habituales
    • Rumores: En este apartado se abordará cómo hacer circular un rumor de manera que la información sea lo más confusa posible.
    • Cotilleos: En este apartado se comentarán los mejores sitios para enterarse de la información que afecta vitalmente a tu trabajo.
    • Ejercicio práctico: Cómo “pegar la oreja” en una conversación informal en la que no estás participando, pero que es imprescindible para planificar el tu trabajo en los próximos 6 meses.
  5. Mecanismos de toma de decisión más habituales.
    • La reunión de pasillo.
    • Cómo desviar los temas más importantes de una reunión formal a una reunión de pasillo para que nadie se entere de las decisiones adoptadas.
  6. Charla: “Las actas: algo absolutamente innecesario” (a cargo de un experto por designar).
  7. Sistema de uso del correo electrónico
    • Cómo anidar correo tras correo y no enviárselo a la persona que tiene que hacer el trabajo hasta el último momento.
    • Uso del campo C.C. Cómo angustiar con un correo electrónico a un montón de personas a las que el contenido del mail ni les va ni les viene.
  8. Comunicación del plazo de ejecución de un trabajo.
    • Cómo indicarle a alguien que el trabajo es para ayer.
    • Cómo indicarle a alguien que el trabajo es para antes de ayer.
    • Cómo indicarle a alguien que hace tres meses que sabes que el trabajo tenía que estar terminado el mes pasado.

Los interesados, por favor, enviad un correo electrónico con el campo “asunto” en blanco al centro de formación.

Posteado por: alfayate | Octubre 30, 2009

El río


“Nos bañamos y no nos bañamos dos veces en el mismo río,
somos y no somos.”

-
Heráclito

Posteado por: alfayate | Octubre 26, 2009

Los mapas del País Invisible

Para viajar por el País Invisible se necesita mapa (sí, ya sé que suena absurdo, pero te lo exigen en la frontera). Un mapa invisible, por supuesto. ¿Y cómo se consigue eso? Vaya pregunta, se lo hace uno. Cualquiera con menos de 9 años sabe hacerse uno perfectamente pero, pensando en los adultos, existen muchas tiendas donde uno puede comprar una gran variedad de mapas de todas las escalas y colores por un módico precio o un precio abusivo, eso depende. Claro que, como son invisibles, nunca sabe uno lo que le están vendiendo. Además tienen el inconveniente de que como no se ven, al final hay que inventárselos de todas formas.

La gracia está en que ningún turista que haya pagado por el mapa quiere reconocer que ha tirado su dinero, así que (al igual que en el cuento del emperador desnudo), proclaman muy seguros de sí mismos las excelencias del mapa adquirido. “¡Imposible perderse con este mapa!”. Algunos especialmente avispados hasta lo revenden.

Existe también una tercera opción que consiste en adquirir una guía adjunta al mapa (esta vez visible) pero como su precio oscila entre lo prohibitivo y lo absurdo, son muy pocos los que se la pueden permitir. Además, aunque contienen algunas indicaciones precisas, la mayoría son bastante ambiguas, del tipo “montaña adelante, por el lado norte un río, ciudades aquí y allá”. Aunque incluyen fotos a todo color, eso sí.

En resumen, que según lo bueno que sea el mapa y lo bien que se nos de interpretar o imaginar mapas invisibles, nuestra estancia allí será aburrida, interesante, divertidísima o directamente catastrófica, con riesgo de no poder encontrar el camino de vuelta incluido.

Pero existe un secreto que los habitantes del País Invisible jamás revelarán al turista ocasional concentrado en imaginar su mapa, a no ser que lo descubra por sí mismo…

Bueno, en realidad son dos secretos: El primero es que en cualquier momento podemos cambiar de mapa o reimaginarlo a nuestro gusto. Nada nos impide hacerlo, claro que esto tiene más sentido al principio de la estancia. De poco nos sirve cambiar totalmente el mapa y poner, no sé, una tundra donde antes había una playa (o viceversa) si nos tenemos que marchar al día siguiente y no nos da tiempo a llegar.

El segundo y principal secreto es el siguiente: no sólo podemos cambiar el mapa, si no que lo que nos encontremos en nuestro viaje dependerá en gran medida de lo que hayamos puesto nosotros en el mapa y, sobre todo, de hasta qué punto estemos convencidos de ello. Así que el que esté convencido de que ha llegado a una ciudad costera, tarde o temprano dará con el puerto y la playa; claro que aunque todas las ciudades costeras tienen puerto y playa, pueden ser muy distintas entre sí: grandes, pequeñas, industriales, turísticas, históricas, de clima gélido o tropicales, surcadas de canales o rodeadas por acantilados. En efecto, no sólo es importante la intensidad con la que confiemos en nuestro mapa, sino también la precisión (y la coherencia) con la que nos lo imaginemos. También hay que advertir que paradójicamente, a veces es más difícil conocerse a uno mismo que a un país invisible, así que aunque pensemos que nos encantan los pueblecitos de montaña y nos imaginemos uno con total precisión, resulta que a los pocos días de llegar estamos hartos de paisajes nevados, casitas coquetas, deportes de invierno y caminatas al aire libre y no vemos la hora de regresar.

De igual manera, aquellos convencidos de haber llegado a un sitio vacío y aburrido, se aburrirán como ostras y apenas saldrán del hotel; los que están seguros de que se van a perder, se pierden irremisiblemente; los muy viajados que piensan que ya lo han visto todo, se encuentran con un país ni fu ni fa y sin nada de especial y los que van dispuestos a vivir una aventura maravillosa, la viven, ciertamente. Claro que puede que no resulte tan maravillosa como se habían imaginado (o que, simplemente, sea muy distinta) ya que las aventuras, si son aventuras de verdad, no pueden planificarse, y siempre nos sorprenden.

————-
Este pequeño cuento está inspirado en el libro “El País Invisible”, de Pedro Alvarez Menchaca y Román Fernández Rodríguez. Editado por J&Roth Creativos.
Email: roth ARROBA rothcreativos . com
ISBN: 84-611-0893-0

Posteado por: alfayate | Octubre 20, 2009

Ed. Ciudadana vs Religión vs Nada

Una de las cosas más exasperantes es esa tendencia que tenemos las personas a jugar con las palabras y los conceptos, hablar, hablar, hablar y discutir, discutir, discutir… y la casa sin barrer. Bien lo saben quienes se aprovechan de esto. Si quieres distraer a un perro, échale un hueso y si quieres distraer a un rebaño de personas échale un falso debate para que pierdan el tiempo y la energía.

Esto viene a cuento del reciente (y cíclico) debate “educación religiosa/educación para la ciudadanía” o como quieras llamarlo. Y yo pienso en esto mientras conduzco y me pregunto: Todas esas personas que adelantan como energúmenos, las que no guardan la distancia de seguridad, violan sistemáticamente el límite de velocidad, aparcan donde les da la gana, no respetan los ceda el paso ni los pasos de cebra y también los peatones que cruzan dónde y cuando quieren… todas éstas que actúan sin la menor consideración hacia los demás ¿será que todas dieron la asignatura equivocada? ¿fueron todas a centros públicos o todas a centros privados?

La reflexión primera sería que a lo mejor habría que centrar el debate en términos más precisos y concretos que los de ética, moral, etc… O sea: Poder y Dinero. Pero no es esto lo que más me interesa. La pregunta es ¿sirve de algo intentar transmitir principios morales/éticos/espirituales/religiosos (llámenlo x) en un sistema de enseñanza formal (del tipo que sea)? ¿se pueden transmitir algo más que conocimientos técnicos mediante un sistema educativo? Es más, además de para adquirir unos conocimientos y habilidades elementales ¿un sistema educativo sirve para algo?

Para responder a esto, habría no sólo que examinar el funcionamiento y resultados en la práctica de los sistemas educativos tradicionales, sino también si existen alternativas viables o si lo máximo que se puede esperar es que la educación sea el instrumento de una sociedad para reproducirse a sí misma, para lo bueno y para lo malo. ¿Hasta qué punto influyen los cambios en el sistema de educación en las personas y en la sociedad? ¿Merece la pena el esfuerzo? ¿O sólo son los cambios en la educación el reflejo retardado de los cambios que experimenta la sociedad? ¿Acaso es un sistema educativo en su mayor parte (y eso en el mejor de los casos), una gran fachada, una máquina que consume cantidades ingentes de tiempo, esfuerzos y recursos para unos resultados pírricos? ¿Cuánto de lo que de verdad somos y de lo que sabemos y usamos diariamente se lo debemos a la educación reglada y cuánto lo hemos adquirido fuera de ella?

Desde luego yo no tengo las respuestas y simplemente un comentario basado en mi experiencia personal y la de otras personas, daría para otra entrada mucho más extensa, que quedará para otra ocasión. Hoy sólo dejo esto a modo de apunte.

Posteado por: alfayate | Octubre 9, 2009

Los rockeros vivos

A poco que uno busque por Internete, se encuentra un montón de información sobre curiosidades, historias y anécdotas del mundo del rock (entendido en un sentido amplio). Muchas de ellas se refieren, casi inevitablemente, a esa morbosa atracción que ejerce la muerte: célebres cadáveres, accidentes, muertes prematuras, leyendas jóvenes por siempre porque nunca llegaron a viejos, sobredosis, suicidios, excesos, historias de decadencia y autodestrucción… hay hasta libros enteros dedicados a este tema, la muerte en el rock.

Bueno, pues hoy para variar vamos a dedicar una entrada justo a lo contrario: rockeros que peinan canas y siguen vivos y coleando. Este hit-parade es algo completamente subjetivo y personal, por supuesto, pero no carece de criterios. Aquí están:

  • Primeramente y de forma obvia, se trata de gente con cierta fama/relevancia/influencia y cuya carrera (corta o larga) ha sido significativa a nivel artístico. No, no va a aparecer ese grupo que tuvo un hit en 1967 y del que luego nunca más se supo.
  • Para hacer la cosa un poco más interesante, no hablaremos de individuos, sino de grupos completos. Esto es: para aparecer en la lista todos los integrantes de la formación original (también conocida como la formación “clásica” para los aficionados) tienen que estar vivos a fecha de publicación de esta entrada.
  • Como no es lo mismo seguir en la brecha después de 30 años que después de 3, el primer disco del grupo tiene que haber sido publicado antes de 1980, por poner una fecha redonda.

Y aquí va mi particular lista de los (grandes) supervivientes a lustros de sexo, drogas, rock’n'roll, giras, discos, mánagers, discográficas, fans, medios, listas de éxitos, modas, estilos, contratos, críticos, excesos, fobias y egocentrismos varios. Por supuesto, se admiten sugerencias, añadidos y correcciones:

The Kinks

Una banda que no es como todas las demás, desde luego. Con su primer disco publicado en 1964, varios números 1 y varias obras maestras a las que nadie prestó atención en su momento, los Kinks son por derecho propio una de las bandas más importantes de la historia del rock. A un ritmo de un disco por año hasta 1980 (y a veces más de uno), fueron dados por muertos (comercial y artísticamente) y luego resucitados varias veces a lo largo de su carrera y, a diferencia de otras bandas, siguieron sacando buenos discos hasta casi el final de la misma. ¡Y todos los componentes originales siguen vivos! (y por lo que yo sé, hasta los no originales). Semejante currículum hace a Ray Davies, Dave Davies, Pete Quaife y Mick Avory merecedores indiscutibles del lugar de honor.

Simon & Garfunkel

Vale, son un dúo; por los pelos, pero entran. Supervivientes de los míticos y mitificados 60, aunque con una imagen y sonido mucho más limpio que la mayoría de sus contemporáneos. Algo habrán hecho, sin embargo, para que les haya caído el sambenito de “cantautores de iglesia”.

Crosby, Stills, Nash & Young

CSNY, a pesar de su avanzada edad y el delicado estado de salud de varios de ellos, siguen en pie de guerra. Neil Young se ha ganado a pulso el “status” de icono del rock. Representantes de lo que algunos llaman “el espíritu de Woodstock”, en 2006 hicieron una gira de protesta (con muchos temas nuevos, especialmente de Young) por la guerra de Irak y la mal llamada “Guerra contra el terror” de la Administración Bush. El hecho de que lejos de pasar desapercibida, molestase a muchos, demuestra que cumplieron su objetivo y que quien tuvo, retuvo. Que tomen nota las viejas glorias dinosáuricas que hacen gira tras gira de “lo de siempre, pero 40 años más viejos” con la sana intención de seguir haciendo caja.

Iggy Pop

Vale, los Stooges no entran porque dos de sus miembros han fallecido (aunque uno hace poco, no crean, en enero de 2009). James Newell Osterberg Jr, habiéndose subido por primera vez a un escenario en 1963 y teniendo todas las papeletas para no llegar a viejo, sigue hoy en día saltando sobre el público y mostrando una forma envidiable. Bien merece que hagamos en su caso una excepción.

Deep Purple

Los padres del heavy (entre otros). Todos los músicos de la formación clásica (la Mark II, que mira que han tenido cambios de formación que hasta están numerados) siguen vivos y coleando, así que entran. Los viejos rockeros nunca mueren. (Y su ego, al parecer, tampoco).

Black Sabbath

Si los anteriores eran los padres del heavy metal, éstos serían la madre. Los miembros originales siguen vivos y actuando juntos (aunque en el caso de Ozzy esté ya medio p’allá). No parece que les haya alcanzado ninguna maldición satánica ni castigo divino… por algo será.

Leño

Aunque, por desgracia, el bajista original falleció recientemente (2008), si hay un grupo español que merece figurar en la lista, es éste. O si no, pon a Rosendo, me da igual.

The Jam

Aunque parten con alguna ventaja (son sólo un trío, sacaron su primer disco en 1977 con sólo 19 años) es de justicia nombrarlos. Paul Weller sigue vivo y bien y en plena forma. Sus dos ex-compañeros perpetraron uno de los más esperpénticos retornos vistos últimamente: una gira de reunión sin el que fuera líder, guitarra, vocalista y compositor de casi todos los temas de la banda. Weller afirmó que para que considerara una posible resurrección del grupo, él y su familia tendrían que estar en la miseria y muriéndose de hambre. La cosa tiene más delito si pensamos que Paul Weller disolvió el grupo en 1983 en pleno éxito, porque consideraba que artísticamente ya habían alcanzado techo y no quería que acabasen como tantos otros grupos que siguen y siguen haciendo caja del pasado.

The Police

Otro conocidísimo y estupendo trío. Al igual que los anteriores, su líder emprendió el vuelo en solitario, aunque Sting sí que volvió a juntarse con sus antiguos compadres en una gira de reunión. En fin….

Motörhead

No, no son un trío de heavy metal. Se llaman Motörhead y tocan Rock’N'Roll. Lemmy Kilmister, un verdadero “superviviente” del rock, merecería figurar en esta sección por méritos propios con grupo o sin él. Vio a los Beatles tocar en la Caverna, hizo una gira por Yugoslavia ¡en 1965!, fue “roadie” de Jimi Hendrix y bajista en el grupo de rock progresivo Hawkwind, colega de varios grupos punkies, bebedor, juerguista, mujeriego, amante de la historia y con la cabeza mejor amueblada que muchos músicos que andan por ahí. Una leyenda viva.

Talking Heads

Tal vez la banda con más éxito de crítica y público y la más influyente de ese cajón de sastre (como son casi todos los géneros, en definitiva) llamado “new wave”.

Dire Straits

Otra banda formada inicialmente por hermanos (aunque luego David abandonara el grupo). No es muy sorprendente que figuren aquí ya que tanto musical como estética y vitalmente siempre han estado muy lejos del típico tópico de “la mala vida del rock”.

The Specials

Cronológicamente entran por los pelos, aunque también tiene mérito figurar en la lista con una banda de nada menos que siete miembros. De corta vida, pero gran éxito e influencia. Recientemente han vuelto a rejuntarse.

No quiero acabar sin mencionar a dos grupos que no entran por poco, ya que uno de sus miembros ya ha fallecido, pero que lo merecen sobradamente: los Yardbirds, que más que un grupo sería una especie de “Oxford y Cambridge” de guitarristas (por sus filas pasaron Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page, nada menos) y Jefferson Airplane, grupo emblemático del movimiento “hippie”, que a pesar de sus excesos con el sexo, drogas y rock’n'roll, y a diferencia de muchos de sus contemporáneos, todos sus miembros (seis nada menos) llegaron vivos al siglo XXI, aunque en el 2005 falleció el batería. A destacar la presencia en sus filas de una de las mujeres más bellas e influyentes en la historia del rock: Grace Slick; excelente vocalista y compositora, deslenguada, políticamente revoltosa y actualmente reconocida pintora.

Posteado por: alfayate | Septiembre 29, 2009

Guía APT. Instalación de aplicaciones en GNU/Linux

Pocas tareas hay más básicas para un usuario de un sistema operativo que el instalar y desinstalar las distintas aplicaciones, drivers, complementos, etc… que hacen que el sistema sea verdaderamente útil. Si hablamos de GNU/Linux, este proceso incluye no sólo programas y utilidades, sino el sistema mismo, desde los componentes más básicos a las actualizaciones de seguridad, las librerías gráficas, el sistema de sonido… en resumen, todo. Así pues, merece la pena conocer un poco en detalle cómo funciona esto en GNU/Linux.

En este documento se explica de manera sencilla la instalación de aplicaciones en un entorno GNU/Linux. Particularmente, se centra en el manejo del APT, aunque también toca los temas de instalación mediante binarios y de compilación a partir del código fuente. El APT es un sistema de manejo de paquetes introducido por la distribución Debian, aunque hoy en día ha sido adoptado/incluido por otras muchas distribuciones, entre ellas, por supuesto, las derivadas de Debian, algunas muy extendidas, como Ubuntu. Suponemos al lector unos conocimientos básicos de manejo de GNU/Linux, aunque ha sido escrito pensando tanto en usuarios que se inician en el mundo GNU/Linux y quieren ir un poco más allá como en usuarios experimentados que quieran profundizar en el manejo del sistema de paquetes.

En la actualidad, la instalación de aplicaciones es bastante fácil y transparente al usuario en prácticamente todas las distribuciones: un menú gráfico donde aparecen las aplicaciones disponibles y las ya instaladas; el usuario simplemente selecciona las que quiere instalar/desinstalar y listo. Sin embargo, lo que hay por debajo es el sistema predeterminado de manejo de paquetes de la distribución (apt, en muchos casos).

Entonces conocer el sistema de manejo de paquetes nos dará no sólo un mayor control y una visión más profunda de cómo funciona nuestro sistema, sino también nos ayudará a solucionar los posibles problemas que puedan surgir y a poder exprimir al máximo las capacidades de nuestro sistema, haciéndolo aún más flexible.

Inicialmente fue escrito tomando como base la distribución Debian, pero es perfectamente aplicable a cualquier otra que use el sistema de paquetería apt. La instalación de binarios y la compilación son comunes a cualquier sistema GNU/Linux. Algunos de los temas tratados son:

  • Manejo básico y avanzado del apt, aptitude y synaptic.
  • Configuración de los repositorios.
  • Cómo tener un sistema mixto mezclando repositorios (“stable” y “testing”, por ejemplo).
  • Uso de los “backports” (instalación de paquetes no provenientes de los repositorios habituales).
  • Apt seguro, usando repositorios autenticados mediante claves.

Espero que os resulte útil.

Guía APT Versión 1.0 : 29 Septiembre 2009 (OpenDocument, 48 KB)

Guía APT Versión 1.0 : 29 Septiembre 2009 (PDF, 267 KB)

Publicado bajo licencia GNU/FDL y la cláusula Mariposa.

Para más información sobre los documentos y posibles problemas (y sus soluciones) a la hora de visualizarlos, véanse las notas de la Biblioteca.

(Nota: esta información esta parcialmente basada en este artículo de Avi Alkalay, Donovan Rebbechi y Hal Burgiss, de lectura muy recomendable para usuarios de GNU/Linux. Está en inglés, eso sí.)

¿Alguna vez os ha pasado el crear un documento de texto formateado estupendamente y al ir a abrirlo en otro equipo, con otro sistema u otra aplicación o simplemente una versión distinta de los mismos, os encontráis con que el aspecto ha cambiado, a veces drásticamente? Las cosas ya no están en su sitio, el tipo de letra y el tamaño ha cambiado (y además a peor, siendo menos legible) y consecuentemente se ha llevado por delante la cuidadosa maquetación y el buen aspecto de vuestro documento….

El problema es el cambio de fuente (del tipo de letra). ¿Y porqué lo cambia?. Muy sencillo: las fuentes disponibles lo son generalmente a nivel de sistema, aunque el usuario puede haber instalado otras adicionales, eso sin contar con que varias aplicaciones instalan nuevas fuentes por su cuenta… Con lo cual las fuentes disponibles en cada equipo pueden ser muy distintas a las que tenga otro; seguramente el usuario tenga fuentes que ni conozca o usará una fuente para sus documentos que aunque él crea que es muy común (si llega a pensar siquiera en ello) resulta que no lo es tanto. Resultado: al abrir el documento en otro equipo, la fuente indicada en el documento no está disponible así que el programa que usemos la sustituye por otra que se supone que es parecida, con resultados que van desde lo regular hasta el desastre, pero vamos, que mejor no queda, no.

Dentro de un mismo sistema el problema se minimiza debido a que cada sistema incluye por defecto un conjunto de fuentes comunes, por lo que si usamos estas fuentes, no tendremos que preocuparnos por esto (a no ser que sean versiones distintas del sistema y una esté muy desfasada respecto a la otra). Pero claro, si cambiamos de sistema (entre GNU/Linux y Windows, por ejemplo, eso sin contar con el Mac, muy usado en diseño) la sorpresa está casi asegurada. Afortunadamente existen también soluciones, que expongo por orden de preferencia:

  1. Convierte el documento a PDF. Esta es, sin duda, la mejor opción. El formato PDF se creó específicamente para resolver este tipo de cuestiones; en el caso concreto de la tipografía, el PDF incluye las fuentes usadas junto con el documento, de forma que se ve de manera similar en todos los sistemas. Para convertir a PDF, pues usa el OpenOffice, que tiene esta característica de serie (al igual que GNU/Linux, en general); para usuarios de Windows una buena alternativa es el PDFCreator, programa de software libre que instala una impresora virtual, que en lugar de imprimir convierte el documento que le enviemos a PDF, por lo que se puede usar desde cualquier aplicación para convertir todo tipo de documentos. La única pega del PDF es que es un formato diseñado sólo para lectura, si además necesitamos modificar o que otros puedan modificar el documento, pasamos a:
  2. Usar fuentes tipográficas comunes en nuestro sistema. En GNU/Linux estas fuentes son todas las de las familias siguientes: Bitstream Vera, Nimbus, DejaVu, URW, Luxi, Century, Utopia y Liberation (esta última sólo en las distros más recientes). En Windows están: Verdana, Arial, Courier New, Times New Roman, Tahoma, Trebuchet MS. Pero claro, si queremos que nuestro documento se vea bien en un sistema y en otro, habrá que:
  3. Lo primero, usa un formato y una aplicación común a ambos sistemas; o sea: OpenDocument (ODT) y OpenOffice, te ahorrarás dolores de cabeza. (Si no podemos disponer, o no podemos contar con que nuestro destinatario disponga, de OpenOffice, nos queda el formato RTF, que entiende cualquier procesador de textos, aunque es bastante limitado, véase Formatos Abiertos para más información). Pero esto sólo no basta; si usamos GNU/Linux y queremos editar (o que editen otros) el documento también en Windows, podemos usar una de las fuentes comunes de Windows que mencionábamos arriba. Pero claro, estas fuentes son de Microsoft y no vienen disponibles por defecto en las distribuciones GNU/Linux. Sin embargo, la licencia de estas fuentes, pese a ser propietaria, permite su uso gratuito, pero no su modificación ni distribución, por lo que el usuario habrá de instalarlas explícitamente. En muchas distribuciones de GNU/Linux, estas fuentes están incluidas en el paquete msttcorefonts (o ttf-mscorefonts-installer). ¿Es esta la solución perfecta? Pues no, claro. Si queremos que además otros puedan editar el documento en GNU/Linux y no podemos garantizar que también tengan instaladas las fuentes Windows (según un estudio, estas fuentes están instaladas entre el 50% y 60% de los equipos con GNU/Linux, lo que no es poco, pero tampoco suficiente) habrá que esforzarse un poco más (eso sin contar que puede que no queramos atarnos a unas fuentes propietarias):
  4. Usar una fuente común a ambos sistemas. ¿Eso existe? Bueno, en cierta medida. OpenOffice instala por defecto una fuente libre, de forma que si en ambos sistemas se usa OpenOffice, podemos garantizar que al menos tendrán una fuente común. Normalmente la fuente incluida con OpenOffice era la familia Bitstream Vera, pero parece ser que a partir de la versión 3 de la aplicación, la fuente incluida es la familia DejaVu. Según las pruebas que he realizado tanto Bitstream Vera como DejaVu parecen verse correctamente en ambos sistemas (al igual que Nimbus Roman) sin importar la versión de OpenOffice. Supongo que esto se debe a que DejaVu es una modificación de Bitstream y por tanto se pueden sustituir entre ellas sin problemas, igualmente en el caso de Nimbus Roman, parece que en Windows la sustituye exitosamente por Times New Roman, aunque no puedo asegurar que esto sea así siempre. Existe una importante excepción: los tipos monoespaciados (en los que todos los caracteres tienen el mismo ancho) con Bitstream Vera Sans Mono, OpenOffice 3 en Windows se hace un lío con el espaciado de los caracteres y los muestra solapándose unos a otros, con lo que no se entiende nada. Idem con DejaVu Sans Mono y OpenOffice 2. De todas formas la solución a estos inconvenientes es bien sencilla: cerrar OpenOffice (incluido el inicio rápido) y volver a abrir el documento. También podemos escoger Ver -> Diseño para Internet. Otra posibilidad es (recordad que son documentos modificables) cambiar el tipo de letra allí donde no se vea bien.

Resumiendo, a la hora de distribuir ampliamente un documento (p.e. colgándolo en Internet):

Proporciona SIEMPRE una versión en PDF de tu documento.

Si además necesitas que el documento sea editable:

  • Usa siempre que sea posible el formato ODT y una tipografía común en Windows (nos guste o no, el sistema más extendido hoy por hoy). Si tu sistema es GNU/Linux, acuérdate de instalar el paquete con dichas fuentes.
  • En el caso de que tu “público” sea mayoritariamente de usuarios de GNU/Linux (p.e. porque trates un tema específico de ese sistema), pues usa una de las fuentes comunes de GNU/Linux. Si deseas tener también en cuenta a los usuarios de Windows, usa DejaVu, por ejemplo.

Y ya que hablamos de Internet, respecto al tema de los tipos de letras en las páginas web, lo ideal es indicar en la CSS varios tipos de letra por orden de preferencia, por si el equipo en el que se visualiza la página no tiene un tipo de letra instalado, use el siguiente de la lista y así sucesivamente. Como última opción conviene poner un tipo genérico de forma que valga más o menos para cualquier equipo. Aquí vale también la recomendación de usar tipos comunes del sistema, y ya que Windows es el sistema más extendido, poner en primer lugar un tipo común en ese sistema y a continuación su equivalente en GNU/Linux. Veamos un ejemplo:

Los tipos de letra sans-serif tienen fama de ser bien legibles en la pantalla (especialmente el Verdana), así que los escogemos para nuestra página. Dentro de los tipos comunes de Windows, nuestra primera opción sería Verdana (cuyo equivalente en GNU/Linux es DejaVu Sans) y a continuación Arial (equivalente Nimbus Sans L); por último especificamos el tipo genérico sans-serif, para el caso de que el equipo del visitante no dispusiera de ninguno de éstos (notar que esta última no va entre comillas):

font-family: “Verdana”, “DejaVu Sans”, “Arial”, “Nimbus Sans L”, sans-serif;

Y ya que estamos, y para terminar, veamos una tabla de equivalencias básicas entre tipografías comunes de Windows y Linux:

Fuentes Windows   Fuentes equivalentes GNU/Linux
Verdana: Bitstream Vera Sans, DejaVu Sans
Arial / Helvetica: Nimbus Sans L, Libertation Sans
Courier New: Nimbus Mono L, Bitstream Vera Sans Mono, Liberation Mono, DejaVu Sans Mono
Times New Roman: Nimbus Roman No9 L, Liberation Serif

 

Posteado por: alfayate | Septiembre 11, 2009

Guía GRUB

Hoy tenemos el gusto de presentar: una guía en la que se explica de manera sencilla y básica la configuración del GRUB en un equipo con GNU/Linux. El GRUB es un programa que nos permite configurar todo lo relativo al arranque del equipo. ¿Y esto para qué sirve? Pues para:

  • Aprender sobre el proceso de arranque de los ordenadores y cómo configurarlo.
  • Tener varios sistemas operativos instalados en el mismo equipo (distintas distros de GNU/Linux, distintas versiones del kernel para una misma distro, distintas versiones de Güindous…) y escoger con cuál iniciar el equipo.
  • Recuperar el acceso a nuestro sistema GNU/Linux tras haber instalado Güindous o haber sufrido cualquier otro desastre.
  • Tener un menú de arranque chulo y vacilare a nuestros amigos ;).

..Y alguna otra cosita más. Tal vez su uso más popular sea el de poder tener un arranque dual Güindous/Linux, es decir, que en un mismo equipo tengamos instalados ambos sistemas y al encenderlo escoger con cuál de los dos vamos a trabajar. Relacionado con esto está otra de sus principales aplicaciones: poder recuperar el arranque de un sistema GNU/Linux, que al parecer, ha “desaparecido” de nuestro equipo, cosa que normalmente ocurre al (re)instalar Güindous.

A destacar que también puede ser útil a los usuarios de Güindous, no sólo para probar GNU/Linux en su equipo, sino también para poder solucionar problemas de arranque, hacer configuraciones avanzadas (como instalar Güindous en un disco duro secundario), acceder a un test completo de memoria en el arranque, etc… Aunque, a decir verdad, esto se sale un poco del ámbito del documento, aquí se dan las referencias donde obtener más información y, desde luego, un conocimiento básico del funcionamiento del GRUB les será de gran utilidad.

Inicialmente fue escrito tomando como base Debian, pero hoy en día prácticamente todas las distribuciones lo usan como gestor de arranque, así que no debería haber ningún problema en aplicar lo aquí comentado en cualquier distribución. Comentar también que éste es el primer documento de una serie sobre la configuración y gestión básica de GNU/Linux (redactados en colaboración con un amigo) que, si todo va bien, esperamos reunir finalmente en un completo y didáctico manual…

Suponemos al lector unos conocimientos (muy) básicos de GNU/Linux. Verdaderamente, para lo esencial del manejo del GRUB no hace falta más, aunque para sacarle todo el partido no viene nada mal saber lo principal sobre montaje de dispositivos y, consecuentemente, de la nomenclatura usada por GNU/Linux para referirse a los distintos dispositivos. Igualmente, una comprensión mínima (pero clara) de lo que son las particiones, cómo se organizan y su relación con los sistemas de ficheros y los sistemas operativos, nos vendrá bien. ¡Ah! y también nos será muy útil saber manejarse con la configuración de la BIOS para, al menos, poder escoger el dispositivo de arranque.

¡Uf! ¿No son muchas cosas? No. Repito: para empezar tener solamente un mínimo de soltura con GNU/Linux, basta (y si no la tenéis tampoco os interesa meteros con cosas como el gestor de arranque) y el resto es ciertamente un conocimiento muy básico y útil, no sólo para los usuarios de GNU/Linux, sino de los ordenadores en general, claro que pocos se molestan en adquirirlo y así les va… ¿Qué donde se puede aprender esto de forma sencilla, clara y rigurosa? Pues permanezcan a la escucha, porque en próximas entregas iremos publicando varias cosas al respecto.

Que lo disfrutéis.

Guía GRUB Versión 1.2 : 2 Octubre 2009 (OpenDocument, 42 KB)

Guía GRUB Versión 1.2 : 2 Octubre 2009 (PDF, 196 KB)

Publicado bajo licencia GNU/FDL y la cláusula Mariposa.

Para más información sobre los documentos y posibles problemas (y sus soluciones) a la hora de visualizarlos, véanse las notas de la Biblioteca.

Posteado por: alfayate | Septiembre 9, 2009

Alan Turing

“Nunca tantos debieron tanto a tan pocos”.

En esta célebre frase de Winston Churchill se hace referencia a los pilotos de la RAF que lucharon en la Batalla de Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, aunque también podría aplicarse perfectamente al personal que trabajaba desde Bletchley Park en el descifrado de los códigos secretos alemanes. Uno de los hombres clave en esta tarea fue Alan Turing, un matemático genial que si “sólo” hubiera hecho esto ya sería acreedor de nuestro reconocimiento.

Pero resulta que, además, Turing es uno de los padres de la informática, por, entre otras cosas, haber establecido los fundamentos teórico-matemáticos sobre los que se desarrollaron los ordenadores modernos. Así pues parecería que, efectivamente, todos (especialmente los que nos dedicamos a esto de la informática) estamos en deuda con él. Sin embargo, lo que hace especialmente emotiva su historia es el gran contraste entre lo que él aportó a la sociedad y lo que ésta le devolvió en pago.

En vez de recibir en vida todo el reconocimiento que merecía, fue procesado por reconocer su homosexualidad (algo de lo que nunca se avergonzó) y obligado a seguir un tratamiento hormonal para “curarse”. Al parecer, las consecuencias de este tratamiento, junto con el golpe que supuso la condena para su carrera (fue apartado de varios proyectos gubernamentales) le llevaron a suicidarse en 1954.

Pero actualmente, tal y cómo se comenta en esta entrada en Microsiervos, existe una campaña lanzada por el informático inglés John Graham-Cumming, para pedir una disculpa oficial del Gobierno Británico, (la petición sólo puede ser firmada por ciudadanos británicos, pero también existe una petición a nivel internacional, a la que cualquiera puede adherirse). La idea de la campaña no es tanto lograr la disculpa en sí como hacer justicia a Alan Turing difundiendo su figura y obra, para que el mundo conozca y reconozca la importancia de su trabajo.

Y como nos parece de justicia, desde aquí apoyamos esta iniciativa. Verdaderamente, Turing es sólo (relativamente) conocido a nivel académico por su Máquina de Turing, y sólo como un nombre más de los que aparecen junto a fórmulas, principios y teoremas. Yo sólo tuve noticia de su tragedia personal mucho después de haber estudiado su famosa máquina y esto gracias a un profesor un tanto excéntrico que un día le dio por comentar brevemente la vida de esa persona cuyo nombre se citaba en los apuntes de varias asignaturas, lo cual no dice mucho en favor del sistema “educativo” existente, pero eso ya es tema de otro comentario….

ACTUALIZACION: Finalmente, el 11 de septiembre, el Gobierno Británico, por boca del actual primer ministro, Gordon Brown, se ha disculpado por el trato dado a Alan Turing (aquí está la declaración original en inglés, y una traducción al castellano).

Posteado por: alfayate | Junio 13, 2009

Las carretas

-Maestro, a menudo discutimos entre nosotros sobre si existe el destino o el libre albedrío, si todo es producto de casualidad o el karma, una simple sucesión de causas y efectos o si tiene un sentido trascendente, si la conciencia crea el mundo o se limita a percibirlo, si existe un poder o un dios que todo lo organiza y dirige o si el universo es su propia base… y así sucesivamente. Por mucho que pensamos y discutimos no logramos ponernos de acuerdo ni llegar a ninguna conclusión satisfactoria. ¿Podrías ayudarnos?

-Mañana temprano esperadme fuera y venid conmigo.

Así lo hicieron, y al día siguiente siguieron al maestro hasta lo alto de una colina desde la que se divisaba una carretera. Señalándosela, el Maestro dijo:
-Ahora guardad silencio y observad.

Esperaron un largo rato sin que pasara nada. En un momento dado, vieron dos carretas de bueyes que avanzaban en dirección contraria; cuando se cruzaban, de pronto un buey se encabritó y embistió al otro haciendo que ambas carretas volcasen.

-Bueno, ya habéis visto lo que ha pasado, ¿por qué creéis que ha sucedido?

-No lo sabemos, Maestro. Precisamente eso es lo que queríamos que nos ayudases a dilucidar.

-Puede que haya sido una coincidencia, puede que una mosca picase al buey, puede que sea a causa del karma de los carreteros, puede que uno azuzara disimuladamente al buey, puede que estuvieran destinados a chocar, puede haber sido la obra de un dios o espíritu travieso… depende.

-Y entonces, ¿de qué depende?

-De la mente. Puede ser por una cosa u otra o ambas a la vez, puede ser por todo, puede ser por nada, depende de lo que pensemos sobre ello; por ello mejor aplicaros en vuestra práctica y centraros en vuestro deber.

——–
Cuento oriental

Entradas antiguas »

Categorías